Hay que tener un corazón de piedra para no sentir un golpe de conciencia en el caso Maricarmen. Y hay que tener un cerebro estúpido para creer el relato de la izquierda sobre el caso Maricarmen. La insensibilidad es pecado capital, pero la estupidez, tanto o más. Maricarmen puede ser símbolo de muchas cosas, pero no del problema de la vivienda, hoy el primer problema nacional, cuando en 2018 era sólo el decimoquinto. Sánchez ha tenido ocho años para corregir la tendencia, pero sólo ha desembocado en el desastre, con la inestimable ayuda de Sumar. "No habrá más desahucios en España cuando haya un Gobierno socialista", proclamó en 2015, ya elegido secretario general.... Ver más
Fuente: ABC España — https://www.abc.es/opinion/teodoro-leon-gross-ayuso-20260924190723-nt.html