Hablamos con los perros. Les llamamos por su nombre, les pedimos que vayan a buscar el balón o se sienten, les preguntamos si tienen hambre o frío, les decimos lo guapos que están e incluso, más de una vez, los utilizamos como confesores. Los exponemos constantemente a nuestra charla. Y al hacerlo, los hemos transformado de una manera inesperada: hemos modificado sus cerebros de una manera nunca vista en ningún otro animal, excepto en nosotros mismos. Neurocientíficos del Departamento de Etología de la Universidad de Budapest han descubierto que los perros, aunque no poseen lenguaje humano, procesan el habla de forma similar a la nuestra en un aspecto muy concreto: la preferencia por las consonantes... Ver más
Fuente: ABC España — https://www.abc.es/ciencia/hablar-perros-moldea-cerebro-20260924200000-nt.html
