"Durante mucho tiempo me acosté temprano". Éstas son las primeras palabras del primer volumen de En busca del tiempo perdido, la monumental obra de Proust, en la que uno queda atrapado por la feroz discrepancia entre su aparente sencillez y su complejidad real. La frase está cargada de tiempo. "Durante" se refiere a un período. “Mucho” lo dilata. “Tiempo” lo llama. “Temprano” nos refiere al tiempo. Incluso “acosté” se conjuga en tiempo pasado. Sólo "yo" parece quedar fuera, un pronombre de dos letras atrapado en medio de ese artefacto temporal.

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Fuente: El País — https://elpais.com/opinion/2026-09-25/intento-de-suicidio.html