Hasta el miércoles pasado había poca discusión sobre el principal tema político de España: la inmigración, más aún ahora que Ceuta está en carne viva y sangrando, informa El País. Cuando el foco de atención se movió, fue hacia la corrupción, generalmente en casos que afectaban al PSOE.

Luego vino lo que el periódico describe como un giro de guión. El desalojo de Maricarmen desató una manifestación que se convirtió en acampada en la Puerta del Sol de Madrid y que tuvo eco en Barcelona, ​​Sevilla y Málaga, en una movilización que no ha amainado.

La presión llevó al Gobierno a enviar dos decretos al Congreso con carácter urgente. El viernes ambos cayeron derrotados, según El País.

El periódico recoge una hipótesis que circula según la cual Pedro Sánchez podría adelantar las elecciones y hacer campaña con la vivienda como bandera, después de que el PP, Vox y Junts rechazaran las medidas del Gobierno.

El País señala que la opinión pública se inclina hacia la izquierda en materia de vivienda, a diferencia de lo que ocurre con la inmigración. Dos investigadores citados por el periódico coinciden en que las fuerzas del Gobierno han tomado la iniciativa, pero también en que se exponen a pagar por la falta de un historial de éxito.