El Gobierno español obligará a los hogares a devolver las ayudas al gas que reciban, con intereses añadidos, y deja abierta la opción de cortar el suministro a quienes no paguen, según informa El Mundo.
Según el acuerdo que describe el periódico, las personas beneficiadas contraerán una deuda que tendrán que pagar en algún momento.
El Mundo señala que durante la crisis de Ucrania, Moncloa cargó a los Presupuestos Generales del Estado el techo de la tarifa regulada, conocido como TUR.



