El Día Nacional de España, que se celebra cada 12 de octubre, se ha convertido en un evento en el que el primer ministro Pedro Sánchez se enfrenta a una multitud que ha convertido el desfile militar en una plataforma para expresar la oposición a su gobierno. Según ABC España, no se espera que la edición de este año rompa esa tónica.

El medio informa que el contexto político sugiere que el descontento se escuchará aún más fuerte, ahora que la cuenta regresiva para las elecciones ya está en marcha.

ABC España dice que Sánchez llega cargado de una serie de polémicas, entre ellas la crisis de Ceuta, el debate sobre la vivienda y la figura de la anciana Maricarmen Abascal, de la que los bandos opuestos se acusan mutuamente de utilizar.

El informe señala que la puesta en escena alrededor del desfile está diseñada para proteger al primer ministro de los abucheos, manteniendo la misma disposición utilizada anteriormente.