Inmigrantes expulsados de El Trampolín, un yacimiento de Ceuta, han contado a El Mundo que fueron devueltos a Marruecos en devoluciones forzosas llevadas a cabo en circunstancias engañosas.
Según el periódico, las personas expulsadas describieron haber sido conducidas al otro lado de la frontera española, desde donde la gendarmería marroquí las trasladó en autobús a zonas situadas a cientos de kilómetros de sus hogares.
El Mundo informa que los testimonios que recogió apuntan a que el gobierno español respalda devoluciones que se producen sin garantías.

